El pasado martes concluyó el 11th International Energy Forum, una iniciativa constituida en 1991 con el fin de impulsar el diálogo entre países productores y consumidores de petróleo y gas. El evento reunió en Roma durante dos días en torno a 60 ministros de la energía, 50 representantes de organizaciones internacionales (FMI, OPEP e IEA –Agencia Internacional de la Energía–, entre otras) y directivos de 40 grupos del sector energético mundial.
Las conclusiones alcanzadas fueron las previsibles. El problema, a corto plazo y con visos de quedarse: nada garantiza que el precio del petróleo detenga su escalada, ante una demanda imparable de energía que pone en riesgo el crecimiento, el medio ambiente e incluso el suministro de alimentos; la oferta (OPEP) se lavó una vez más las manos, responsabilizando a la especulación, impulsada por el debilitamiento del dólar. La solución, a largo plazo y con perspectivas poco halagüeñas: en palabras del director ejecutivo de
Jeroen van der Veer, director ejecutivo de la petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell, argumentó que “no es una cuestión de elección, sino que se requiere invertir en todas las posibilidades, incluida la energía atómica”. Leyendo las declaraciones de van der Veer, he recordado que Shell publicó recientemente sus escenarios energéticos hasta el 2050, en un planteamiento que cabría esperar objetivo y poco sospechoso de alarmismo viniendo de una petroquímica. Aquí puedes encontrar el informe y el correspondiente vídeo.
La próxima cumbre energética tendrá lugar en México, en 2010. Probablemente, las mismas conclusiones e idénticos buenos deseos. Y el petróleo, ¿a qué precio?
- Que la subida de los precios del petróleo es inevitable en el corto plazo ha sido más que patente en los últimos meses. Sin embargo, la duda que a todos se nos plantea es ¿hasta cuándo se mantendrá esta tendencia?
- Cierto es que la creciente demanda energética de los países que actualmente estan desarrollándose hace impensable el estancamiento de los precios. Pero más cierto aún es que este modelo de crecimiento económico no es sostenible.
- Aunque se habla de "soluciones revolucionarias" a largo plazo, y a pesar de que existe cierta consciencia del problema, mis sensaciones no me hacen pensar en un consenso a nivel mundial en el que se lleve a cabo unos niveles de inversión tan importantes...